12.3.11

Sinceramente... Tengo miedo cuando Mily se pare a pensar en todas esas canciones escritas que no deja de escuchar ni un solo momento. 
Se desatará el verdadero caos, la verdadera guerra entre la ira y lo que está bien hecho.
Cuando suceda... No quiero estar cerca... Es más, no lo estaré.

11.3.11

¿Por qué? ¿Por qué tiene tanto poder? ¿Por qué con una simple sonrisa podemos estar muy felices y con un efímero ...
Gilipollas. Lo has dado todo por nada, gilipollas, sobnormal. 
¿Por qué me afecta tanto?
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¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM!








                                                                                                              Explotó el odio. 

9.3.11

De lejos se escuchaban sus dedos acariciar las teclas del piano. Era una melodía suave que te invitaba a seguir escuchando hasta el final.
Entré en su habitación. Era la más grande de la casa y estaba llena de adornitos. Un millón de detalles sobre las paredes. 
Estaba al lado de la ventana, concentrada y sumergida en aquellos recuerdos que le inspiraban la canción.
Cuando terminó aquella dulce canción, nos miramos y sin darnos cuenta, ya nos estábamos echando de menos porque sabíamos que esa situación iba a ser efímera.

4.3.11

Palabras para Kath y Ellyn.


No lo entendí muy bien, pero... Fue lo que sentí. Todo ese torrente de sensaciones que no me pertenecían. Su dolor. Aunque lo más correcto sería decir vuestro dolor.
Sé que no es algo que yo haya pasado, pero también me duele a mí (sí). Porque me duele no ver a mi Kath y a mi Ellyn disfrutar de sendas presencias, de irradiar ese halo de misterio que tenéis. De saber que vais a estar genial, si estáis simplemente mirándoos y saber que os costará tenerlo.
Me quedé prendada de vosotras, me quedé maravillada cuando me di cuenta de que era testigo de esa sensación que desprenden esas dos personas tan unidas, ante ese genuino ying-yang.
Simplemente es maravillo, y me siento privilegiada por ello.
Gracias.

G.E.

25.2.11

*

-¡¿Pero qué hace esa maldita estrella?!- gritó Kath.
-¿Quién es?- Preguntó Eyphímera.
-¿No lo recuerdas? Bueno, tú qué vas a recordar... Lo olvidas todo al momento.- Kath agachó la cabeza y la apoyó sobre sus rodillas, hundiendo su cara en aquel hueco oscuro.- Es una estrella del pasado. Una estrella que busca algo que perdió hace mucho tiempo...- Eiphímera notó cómo se iban quebrando las palabras de Kath conforme salían de su boca.
-¿Tan mal se portó?
-Sí, nos hizo mucho daño,- dijo Mily, apareciendo de sorpresa junto a ellas- tal que no lo pudimos soportar y tuvimos que ir a tu encuentro. Pero…- Kath volvió en sí y se quedó mirando a Mily, escrutando aquella mirada llena de emociones que tanto odiaba. Sabía lo que pasaría en las siguientes horas, y no lo quería permitir.
-No te permitiré que lo vuelvas a hacer Mily, no te permitiré volverlo a perdonar. No se lo merece, y lo que más me jode es que tú también lo sabes, sabes qué es pasar las noches enteras llorando pro algo inalcanzable, sabes cual es el sonido que produce nuestro corazón al desgarrarse en mil pedazos. Pero como eres tan tonta y estás enamorada, volverás a joderlo todo.- Lo dijo con tantísima ira que hizo que tanto Eiphímera como Mily, tuvieron que retroceder unos pasos.
-Kath, cariño…
-¡Ni Kath ni estrellas! No te lo permitiré.

21.2.11

Me encanta cuando tu indescifrable mirada me recorre de hito en hito. Y más aún, cuando después le siguen esas caricias que son capaces de traspasar cualquier frontera.

17.2.11

*

No puedo hablar de gorros rojos y bufandas blancas, porque alguien me arrancó esa parte de mi cerebro donde almacenaba todas esas historias. 






FIN.